Dónde dejar al bebé durante el día

¿Dónde dejar al bebé durante el día?

Durante los primeros meses de vida del bebé, mientras no puede estar sentado ni moverse, es normal que te preguntes cuál es el mejor sitio para que permanezca mientras estés en casa… ¿hamaca, cuna, carro?

 

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Cómo ayudar a mi bebé a expulsar las flemas

¿Cómo ayudar a mi bebé a expulsar las flemas?

Las flemas, es decir, la mucosidad de las vías respiratorias que se expulsa por la boca, son muy habituales en los recién nacidos y bebés ya que es un método de defensa para protegerse de posibles infecciones mientras su sistema inmunológico se fortalece. Sin embargo, cuando se junta con la mucosidad, el bebé está muy incómodo y molesto, por lo que debes saber cómo ayudarle a expulsarlas.

 

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Mi bebé tiene poco pelo

Mi bebé tiene poco pelo

Algunos bebés nacen con mucho pelo, mientras que otros parece que nacen calvos, aunque, si se observa bien, siempre se pueden distinguir pelillos. Por eso, no debes preocuparte si tu bebé nace con poco pelo, ya le crecerá.

Si nace con poco pelo, ¿tendrá poco pelo de mayor?

Al nacer, la cabeza ya posee todos los folículos pilosos de los que después saldrá el pelo definitivo (aunque no se puedan apreciar). Normalmente son unos 120.000. Los rubios suelen tener 140.0000, los morenos 110.000 y los pelirrojos 90.000.

Sin embargo, como decíamos, no a todos los bebés se les nota la misma cantidad de pelo al nacer. Algunos nacen con una mata larga de pelo, mientras que otros parecen totalmente calvos. Aunque tu hijo sea de los segundos, no debes preocuparte ya que nacer con poco pelo no implica que vaya a tener poco pelo al crecer, ni viceversa, nacer con mucho pelo no significa que vaya a tener una melena poblada de mayor o que no vaya a ser calvo.

Y es que este primer pelo se suele caer por completo a lo largo de los primeros meses de vida. También cambia de color y de grosor, por lo que puede que tu hijo nazca moreno, y luego sea rubio.

¿Cómo será el pelo de mi hijo?

La naturaleza del cabello viene determinada genéticamente, es decir, depende de los genes que le transmitan sus padres tanto en lo que se refiere a color, forma, rapidez de crecimiento, abundancia, fortaleza, etc. Es decir, si los padres son rubios y de pelo rizado, es probable que el niño también tenga el pelo así.

Normalmente, los bebés a los 18 meses ya tienen un pelo bastante tupido y con un crecimiento “rápido”. También el color se va aproximando al definitivo, aunque le irá cambiando con el paso de los años, especialmente al llegar a la pubertad.

El ritmo del crecimiento del cabello en los bebés suele ser muy lento (unos 7 milímetros al mes aproximadamente), por lo que puede que no tenga bastante pelo y melenita hasta los 3 o 4 años. Es algo normal, por lo que no debes preocuparte si tu bebé tiene 2 años y todavía tiene poco pelo, no significa que vaya a ser así siempre. Además, hay que resaltar que, normalmente, los rubios tardan más en tener melena que los morenos.

Si le corto el pelo, ¿le saldrá más fuerte?

Muchas personas creen que, si le cortan el pelo al bebé de pequeño, le saldrá más pelo y más fuerte, pero eso no es así ya que cortar el pelo no modifica la raíz, por lo que no hace que salga más cabello o más fuerte. Eso sí, puede servir para igualárselo si tiene calvas, sobre todo en la parte de la nuca por pasar mucho tiempo tumbado boca arriba.

El primer corte de pelo puede hacerse cuando quieras, pero si llega le invierno, no le dejes sin pelo ya que este también le da calor. Además, debes tener cuidado de no hacerle daño al moverse.

Mi bebé tiene calvas, ¿es normal?

Es algo totalmente normal. Alrededor de los tres meses, el cabello con el que el niño nace empieza a caerse para dar paso al cabello definitivo, pero no se cae a la vez, sino que suele caerse por zonas, lo que crea calvas temporales en algunas zonas, especialmente, como decíamos, en aquellas zonas que sufren más roce.

Es algo normal y no tiene que preocuparte. ¡Poco a poco recuperará el cabello que ha perdido!


Consejos si no duerme por la salida de los dientes

Consejos si no duerme por la salida de los dientes

En torno a los 6 meses comienza la erupción de los dientes de leche, este proceso, sobre todo al principio o con algunas piezas dentales, puede resultar molesto y doloroso para el bebé, lo que puede interferir con su sueño. ¿Qué hacer en estos casos?

Síntomas de la erupción dental

La salida de los dientes de leche, proceso que empieza en torno a los 6 meses, pero puede retrasarse hasta los 12, causa una serie de síntomas y molestias al bebé:

- Exceso de saliva

- Inflamación y rojez de las encías

- Irritabilidad e inquietud

- Necesidad de morder para calmar el dolor

- Falta de apetito si el dolor es intenso

- Problemas para dormir

Sin embargo, contrariamente a lo que mucha gente piensa, la erupción dental no causa febrícula, diarreas u otros problemas. Si tu hijo presenta estos síntomas, lo normal es que tenga un virus, por lo que deberás consultar al pediatra.

¿Realmente afecta al sueño la salida de los dientes?

Aunque no hay ningún estudio que confirme que la erupción dental afecta al sueño, sí que es posible que el sueño de tu bebé se vea alterado algunas noches si está muy irritable y molesto por la salida de algún diente. No obstante, también es posible que tu hijo duerma mal debido a un cambio en las rutinas o una falta de horarios.

Además, hay algunos pediatras que afirman que la salida de los dientes no duele tanto como se cree ya que, cuando salen los dientes definitivos, mucho más grandes que los de leche, los niños apenas si manifiestan dolor o molestia (aunque también es cierto que los dientes de leche tienen que “romper” la encía, por lo que puede causar más dolor e incluso afectar al sueño).

Consejos para que el niño duerma mejor

- Si el bebé está irritable y le cuesta dormir, asegúrate de que no tiene ningún otro problema como un virus, otitis, mal estar estomacal, miedo, etc.

- Para calmar el malestar y la inflamación de las encías, lo mejor es ofrecer al bebé un mordedor frío.

- Las rutinas son esenciales para el sueño de los bebés. Asegúrate de que tu bebé sigue una rutina y unos horarios correctos a su edad que favorezcan el sueño (baño, cena, cuento, y a la cama, por ejemplo). Estas rutinas deben realizarse todos los días a la misma hora y, preferiblemente, los menores de 2 años deben dormirse entre las 8 y las 9 de la tarde.

- Las tomas nocturnas duran hasta los 6 meses, aproximadamente. Desde esta edad no necesitan comer cada 2 o 3 horas, por lo que asegúrate de que tu bebé realmente tiene hambre y no busca solo consuelo antes de ofrecerle el pecho para que no se acostumbre a dormirse siempre al pecho.

- Ofrécele el chupete para dormir, morderlo puede calmarle.

- Proporciona apoyo a tu bebé sin cambiar sus hábitos. Si estaba acostumbrado a dormir en su cunita, no empieces a llevarlo a tu cama. Bastará con darle la manita y sentarse a su lado. Tampoco es bueno, a no ser que haga falta, cogerlo en brazos.

- Nunca le apliques paracetamol directamente sobre las encías, es peligroso.

- Ten paciencia, si dormía bien, lo normal es que sea una fase que dure unos días. Si no dormía bien, entre los 6 y los 12 meses los bebés comienzan a dormir mejor.


Consejos para que el bebé duerma en su cuna

Consejos para que el bebé duerma en su cuna

Algunos bebés se duermen perfectamente en sus cunitas desde el primer momento, mientras que otros se despiertan en el momento de tumbarlos y es posible conseguir que duerman solos en su cuna. ¿Cómo lograrlo?

Aunque dormir es una necesidad fisiológica que los bebés han estado haciendo durante toda la etapa fetal, es normal que, en los primeros meses de vida, a muchos bebés les cueste dormirse y los papás tengan que ayudarlos cogiéndolos en brazos, meciéndolos, paseándolos o cantándoles.

El problema llega cuando, una vez dormido, queremos colocar al bebé en la cuna y, por muy dormido que parezca, se despierta en el mismo momento en que su espalda toca la superficie. En estos casos, nos vemos obligados a dormir con el pequeño en la misma cama, pero puede llegar un momento que queráis que el pequeño se acostumbre a dormir solo en su cuna. Si ese momento ha llegado, estos consejos pueden ayudarte:

- Deja al bebé en la cuna despierto o medio dormido para que se acostumbre a dormirse en ella y no en tus brazos o el carrito.

- Si llora al dejarle, intenta otras cosas antes de cogerlo. Puedes acariciarle, darle la manita, poner tu brazo cerca, cantarle… lo que sea para que note que estás a su lado y no está solo.

- Es importante que el bebé se quede tranquilo en la cuna, aunque sea despierto, ya que no conseguirá dormirse si está nervioso y llorando. El primer paso para que duerma en la cuna es que se acostumbre a ella y no llore nada más tumbarlo.

- Evita pasearlo por la casa o cogerlo en brazos, el niño tiene que dormirse solo, no hay que “dormirle”.

- Si quieres contarle un cuento antes de dormir, hazlo mejor fuera de la cuna para que asocie la cuna con el sueño y no con el juego.

- A muchos bebés les ayuda a dormir el chupete o un peluche o dudú. Prueba a darle uno a tu bebé a ver si así puede dormirse solo.

- Los móviles de cuna también son útiles para tranquilizar y relajar a los bebés y ayudarles a que se duerman.

- Establece una rutina para antes de acostarle. Los niños necesitan rutinas para sentirse seguros, así no tendrá miedo al quedarse solo y favorecerás el sueño. Un baño, la cena, el cuento o una nana antes de acostarlo puede ser una buena rutina que debes seguir todas las noches a la misma hora.

- Nunca le regañes ni le grites por no dormirse en la cuna, es contraproducente y no conseguirás nada más que asustarlo.

- Introduce a tu bebé en la cuna de manera gradual. Por ejemplo, puedes dejar que duerma las siestas del día en la cuna, dejar la cuna al principio en tu habitación para que el cambio no sea tan grande, etc.


Cuándo empezar a ponerle zapatos al bebé

¿Cuándo empezar a ponerle zapatos al bebé?

Durante los primeros meses de vida no solo no hace falta ponerle zapatos al bebé, sino que incluso es mejor no usarlos ya que, además de incómodos, lo más habitual es que se pierdan. Pero ¿cuándo es recomendable que empiece a usarlos de manera habitual?

Los bebés comienzan a andar, generalmente, entre los 12 y los 15 meses de vida, aunque es cierto que algunos lo hacen un poco antes y otros más tarde. Desde ese momento debes empezar a ponerle zapatos cuando salga a la calle, ya que querrá practicar siempre que pueda y andar, ya sea solo o cogido de tu mano, por lo que no puede ir descalzo o solo con calcetines.

Así que, en cuanto tu bebé empiece a ponerse de pie solo, a andar agarrado de tu mano o de los muebles y a dar sus primeros pasos, llega la hora de empezar a usar zapatos. Antes de ese momento, no hace falta que le pongas zapatos, aunque puedes hacerlo si te apetece, pero con unos calcetines para que no coja frío es suficiente.

Además, por casa es mejor que le dejes andar descalzo o con calcetines con suela antideslizante para favorecer el desarrollo del pie. Andar descalzo en casa tiene otros beneficios para el pequeño:

- Permite que el niño distribuya casi todo su peso en las almohadillas de los pies en lugar de hacerlo en los talones, lo que le ayuda a caminar más derecho y caerse menos.

- Reduce los posibles daños en las extremidades y la espalda de andar con una postura incorrecta.

- Ayuda a desarrollar y fortalecer los músculos de las piernas.

- Facilita la circulación sanguínea.

- Previene problemas como sudor, mal olor u hongos al dejar transpirar el pie.

¿Cómo deben ser sus zapatos?

Pero no todos los zapatos para bebés son adecuados para empezar a andar. Es importante que compres unos zapatos o zapatillas que cumplan una serie de requisitos para favorecer su desarrollo y evitar ciertos problemas:

1- Debe ser ligero y flexible.

2- No es recomendable que herede los zapatos del hermano, ya que cada niño tiene una pisada y los zapatos de su hermano pueden estar deformados y no adaptarse bien al nuevo niño.

3- El tobillo debe quedar libre para que pueda moverlo, así que nada de botas altas.

4- La zona del talón debe estar reforzada.

5- La horma del zapato tiene que ser ancha y sin costuras.

6- La talla es importante, no debe quedar muy ajustado, pero tampoco ser demasiado grande. Olvídate de comprar zapatos ·crecederos”, debe sobrarle como un dedo por delante para evitar rozaduras.

7- Compra zapatos de materiales transpirables.

8- Recuerda que los niños cambian de talla a menudo a estas edades, cada 4 meses aproximadamente de 12 a 15 meses y cada 6 meses de 15 a 24 meses, así que revisa sus zapatos de vez en cuando y, en cuanto notes que le está apretado, retíralo.


Cómo echar gotas en los ojos a un bebé

Cómo echar gotas en los ojos a un bebé

¿Tu hijo tiene conjuntivitis y el pediatra te ha mandado unas gotas que debes echarle en los ojos? ¡Tranquilo! No es misión imposible, se puede conseguir siguiendo unos cuantos trucos.

 

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Puedo pintar la habitación del bebé con él dentro

¿Puedo pintar la habitación del bebé con él dentro?

No se debe pintar la habitación con el bebé ni que duerma en ella hasta que el olor de la pintura se haya disipado por completo ya que ciertos componentes de algunas pinturas pueden causar reacciones alérgicas o problemas respiratorios en niños menores de 7 años, más sensibles a este tipo de productos químicos.

 

El sistema nervioso de los niños está en plena formación, lo que hace que los niños, sobre todo los menores de 7 años sean mucho más vulnerables a ciertos componentes de la pintura o de sus disolventes, como el aguarrás, las resinas, etc.

 

Por eso, es posible, si un niño está expuesto durante mucho tiempo a los vapores de estas pinturas y productos, que pueda sufrir irritación de la mucosa ocular, causándole lagrimeo y rojez en los ojos, o de las mucosas respiratorias, provocando estornudos y tos. Estos síntomas, además, se pueden agravar si el niño padece asma o alguna alergia.

 

Por lo tanto, si quieres pintar alguna habitación de tu casa, especialmente si es la del niño, se recomienda que sigas estos consejos:

1- Nunca dejes que el niño permanezca mucho tiempo en la habitación que se esté pintando y tenla siempre abierta y ventilada.

 

2- Evita las pinturas que contengan plomo o mercurio, más perjudiciales.

 

3- Elige pinturas ecológicas elaboradas con materias primas atóxicas que no son dañinas.

 

4- No dejes que el bebé entre, y mucho menos duerma, hasta que hayan pasado al menos 3 días y mantén todo ese tiempo las ventanas abiertas.

 

5- Si notas que tu bebé empieza a manifestar síntomas de intoxicación, llévale a una habitación bien ventilada y dale agua para hidratar las mucosas.


Método EASY para dormir de Tracy Hogg

Método EASY para dormir de Tracy Hogg

Tracy Hogg era una enfermera británica que creó un método para enseñar a dormir a los niños basado en la observación de las señales y los ritmos del niño. ¿Quieres saber cómo funciona?

 

El método de Tracy Hogg para dormir, conocido como E.A.S.Y. (que significa fácil en inglés y es, a la vez, las siglas de Eat, Activity, Sleep, You, comer, actividad, dormir, tú), se basa en crear una serie de rutinas estrictas que se ajusten a las necesidades del pequeño, así como en aprender a detectar las señales que envía el bebé cuando está cansado.

 

Sus características principales son:

 

- No aplicarlo nunca a bebés menores de 3 meses.

 

- Adaptar el método a la edad del niño.

 

- Ser flexible y adaptar los consejos del método a la realidad del niño.

 

- Seguir la rutina que forma las siglas E.A.S.Y:

 

E: Eat o comer. En cuanto el bebé se despierta de una siesta, ya sea diurna o nocturna, hay que darle de comer.

 

A: Activity o actividades. Después de comer es hora de jugar o hacer cualquier otra actividad que no sea comer o dormir.

 

S: Sleep o dormir. Después comer y hacer actividades, en cuanto detectes que el bebé empieza a estar cansado, hay que dormirle de nuevo. Nunca le des de comer justo antes de dormir.

 

Y: You o tú. Una vez se ha dormido, aprovechar el tiempo para ti.

 

- Enseñar al niño a dormirse solo en su cuna, pero sin dejarle llorar para que no se sienta abandonado. Es decir, si llora hay que acudir a su lado, pero intentar calmarlo sin sacarlo de la cuna.

 

- No usar apoyos extra para enseñar a dormir al bebé, como chupetes o la lactancia materna.

 

- Controlar las siestas diurnas para que no resten sueño a la noche.


Cuándo dar el chupete al bebé recién nacido

¿Cuándo dar el chupete al recién nacido?

No se debe ofrecer el chupete al bebé hasta que tenga unas 3 semanas de vida o un mes para que no interfiera con el establecimiento de la lactancia materna.

El chupete es un elemento muy controvertido que ofrece muchas ventajas a los papás y al bebé, ya que calma al instante y reduce el riesgo de sufrir síndrome de muerte súbita del lactante, aunque también puede deformar la boca y provocar más infecciones si se usa en exceso y más allá de los 18 meses.

Por eso, algunos padres se plantean no dar chupete a su bebé. Y, los que sí quieren usarlo, no saben muy bien cuál es el mejor momento para ofrecérselo: nada más nacer, a los días, a los meses…

Pues bien, los expertos recomiendan no darlo nunca antes de las 3 semanas de vida o el mes si quieres dar el pecho a tu hijo ya que el uso del chupete puede interferir con la lactancia materna. Así, el chupete puede causar problemas para que el bebé se agarre bien al pezón y succione con la fuerza necesaria porque mamar requiere más fuerza que chupar la tetina del chupete o del biberón, y ofrecérselo tan pronto puede hacer que no quiera succionar del pecho y se ponga nervioso, lo que dificultará estas primeras semanas de lactancia de por sí complicadas.

Además, puede causarte más grietas al hacer una fuerza excesiva sobre tu pecho acostumbrado a poder hacer lo mismo en el chupete.

Sin embargo, si por el motivo que sea no vas a dar el pecho a tu bebé, puedes ofrecerle el chupete desde el primer día de vida.