5 de junio, Día Mundial del Medio Ambiente

5 de junio, Día Mundial del Medio Ambiente

El día 5 de junio se celebra el Día Mundial del Medio Ambiente, establecido por la ONU en 1977. Se trata de un día con mucha historia y es la excusa perfecta para hablarles a tus peques sobre la importancia de cuidar el medio ambiente.

El Día Mundial del Medio Ambiente se celebra el 5 de junio como conmemoración a ese mismo día de 1972, cuando tuvo lugar la Conferencia de Estocolmo. Esta cumbre mundial supuso un cambio en las políticas internacionales relacionadas con el medio ambiente y el cuidado del mismo. Además de propuestas, principios de acción y recomendaciones, en esta conferencia se sentaron las bases de acción contra el calentamiento global, que más tarde culminaría en el Protocolo de Kioto.

La principal motivación de este día es concienciar a la población sobre la importancia de actuar en conjunto para conseguir un bien común y tener un planeta sostenible con un futuro próspero. Por esta razón, alrededor de todo el globo se realizan multitud de actos, concentraciones y actividades tanto para niños como para adultos.

Sensibilizar a los más pequeños de la casa es vital para que crezcan apostando por el desarrollo sostenible y el cuidado del medio ambiente, por eso a continuación te dejamos una serie de actividades que podéis hacer en casa para celebrar este día:

  • Plantad alguna semilla, árbol o planta. Es el momento ideal para empezar con un pequeño huerto ecológico en casa y aprender todo sobre sus cuidados.
  • Un paseo por la naturaleza. Además de disfrutar de un entorno natural, podéis aprovechar para recoger la basura que encontréis por el camino y aprender más sobre la fauna y flora de la zona.
  • Si no recicláis en casa, es el momento de empezar. No hay mejor manera de enseñar que predicar con el ejemplo. Preparad los diferentes cubos y decoradlos con carteles para que el reciclaje no sea solo una manera de mejorar la sostenibilidad en casa, sino que se convierta en un momento divertido.
  • Manualidades con materiales reciclados. El lema de las tres “R” es: reducir, reutilizar y reciclar. Así que, ¿por qué no reutilizar algún material que iba a ir a la basura para hacer un juguete, decoración o darle una segunda vida útil en casa?
  • Cocina algo rico con productos de proximidad y de temporada. Ser sostenible también es evitar la huella de carbono que supone consumir alimentos que vienen de muy lejos. Cuando vayas a hacer la compra, intenta comprar productos que estén en temporada en tu zona y que no vengan de otros países.
  • Un día sin coches. Intentad ver cómo sería un día sin utilizar el coche y apuesta por utilizar el transporte público o ir a pie. ¡Aprovechad que llega el verano para disfrutar del buen tiempo!
  • Háblales sobre el medio ambiente y la contaminación. Según la edad de tus hijos, podrás ahondar más o menos en el tema, pero es importante que crezcan sensibilizados con este tema para que se convierta en un factor más de su vida y sus valores. Para hacerlo, puedes apoyarte en libros, películas o documentales para niños que serán una forma didáctica y entretenida de aprender.

Y recuerda que, aunque este día es importante para la concienciación de la sociedad, el cuidado del medio ambiente debe estar presente todos los días del año.


Mujer con planta en la mano

Curiosidades sobre el medio ambiente y la ecología para niños

La curiosidad es una de las características más destacadas de los niños. Si tu hijo ya ha llegado a la etapa en la que todo se traduce en un “¿por qué?”, a continuación te dejamos 10 curiosidades sobre el medio ambiente y la ecología que harán que se interese aún más por el planeta.

  1. ¿Sabías que la Tierra es el único planeta conocido que alberga vida y agua en él? Esto podría cambiar, ya que los científicos siguen estudiando otros planetas para contemplar la posibilidad de existencia de agua o vida en ellos. Ahora mismo, en el planeta Marte, hay un vehículo de exploración llamado Perseverance que investiga, recoge muestras y estudia el planeta rojo para que podamos saber más de él.
  2. El chocolate podría subir cada vez más de precio debido al cambio climático, que dificulta el cultivo de esta planta. Esto significaría que algo tan habitual como una chocolatina podría llegar a ser un bien de lujo tan exquisito como el caviar.
  3. Cada ser humano produce de media 1’5kg de basura al día, esto sería el equivalente a 10 naranjas. Puede no parecer mucho, pero esta cifra ascendería a más de 450kg anuales, es decir, lo que pesa de media un caballo.
  4. Un grifo de agua goteando puede llegar a desperdiciar hasta 30 litros de agua al día, el equivalente a seis garrafas de agua. Un pequeño gesto como cerrar bien el grifo puede suponer un ahorro muy importante.
  5. La vida en el planeta tierra no sería posible sin las plantas, ya que durante la fotosíntesis consumen dióxido de carbono y esto hace que tengamos oxígeno para respirar.
  6. ¿Sabías que, aunque se conoce como “Tierra”, nuestro planeta es más de 70% agua y casi 30% tierra? Por eso también recibe el nombre de “planeta azul”, ya que, desde el espacio, se ve como una gran masa de este color. De toda esta agua, el 96’5% está en los océanos y el otro 3’5% en forma de agua dulce y hielo.
  7. Cada minuto, se utilizan en el mundo alrededor de un millón de bolsas de plástico. Este plástico, lejos de reciclarse, suele acabar en el mar y apenas se recicla el 5% de este material. De hecho, se estima que un total de 6 millones de toneladas de basura plástica acaba en los mares, alterando los ecosistemas y la fauna. Los científicos han encontrado restos de plástico incluso en la fosa de las Marianas, el lugar más profundo de la tierra, a más de 10km de profundidad.
  8. Una tonelada de papel reciclado evita la tala de aproximadamente 13 árboles y ahorra 50.000 litros de agua y 3 barriles de petróleo.
  9. Y hablando de reciclaje: se utiliza la misma energía para hacer una lata de metal desde cero que para hacer 20 latas recicladas.
  10. ¿Alguna vez te has parado a pensar en la importancia que tienen las abejas en los procesos terrestres? Aunque no lo parezca, sin este animal tan pequeño, la vida en la tierra sería casi imposible. Se estima que alrededor del 84% de los cultivos de alimentos está en manos de las abejas, que se encargan de polinizarlos para que sigan floreciendo. La población de abejas está disminuyendo debido a los gases de efecto invernadero, los pesticidas y un tipo de ácaro conocido como Varroa que es letal para estos insectos.

¿Es cierto que los bebés tienen menos huesos que los adultos?

¿Es cierto que los bebés tienen más huesos que los adultos?

Aunque pueda parecer contradictorio por el tamaño tan reducido de los bebés recién nacidos, lo cierto es que nacen con aproximadamente 94 huesos más que los adultos. Al nacer, los bebés cuentan con alrededor de 300 huesos que en el futuro se fundirán hasta reducirse en número hasta los 206 huesos que tenemos en la edad adulta.

Esto se debe a que, si bien los bebés tienen mayor cantidad de huesos, estos no son como los de adultos. Los huesos de los bebés están principalmente constituidos de cartílago, un tejido blando y flexible como el de nuestra nariz u orejas. Gracias a tener los huesos divididos en varios segmentos y formados por este tejido blando y manejable, el bebé puede plegarse, acomodarse en el vientre materno y salir por el canal de parto sin sufrir ningún daño.

Algunos de los huesos que los bebés tienen divididos en varios segmentos son:

  • El húmero: formado por tres partes al nacer que se soldarán hasta formar uno solo.
  • El cráneo: quizás uno de los ejemplos más conocidos, pues es bien sabido que los bebés nacen con las fontanelas “abiertas” y estas se cierran progresivamente a medida que crecen. Las fontanelas llegan a su completa sutura a los 24 meses de edad, lo que favorece el crecimiento de la cabeza y el cerebro del bebé. De este modo, los recién nacidos tienen ocho huesos formando su cráneo que pasarán a cuatro alrededor de los seis años de edad.
  • La cadera: formada por tres o cuatro vértebras sacras que más tarde serán el sacro.
  • El maxilar: dividido en dos, el maxilar inferior y el superior.

A medida que el bebé crece, sus huesos se van endureciendo, fusionando entre ellos y alargándose, hasta llegar a ser completamente rígidos. A partir de los 20 o 25 años, una vez acabada la pubertad, las placas de crecimiento – los extremos de los huesos, formados por cartílago que se expande y solidifica – se convierten en hueso, es decir, dejan de crecer. De esta manera, terminamos la etapa de crecimiento y nuestro esqueleto constituye alrededor del 12% de nuestro peso corporal.

Para que este tejido tan blando se convierta en hueso – un material más resistente que el hormigón – se necesita calcio. Este es imprescindible para la solidificación y crecimiento de los huesos y debe tomarlo tanto la madre durante la gestación, como el niño en su infancia. El calcio no solo se encuentra en la leche, sino que hay muchos otros alimentos que contienen incluso más, como por ejemplo:

  • Verduras de hoja verde: espinacas, acelgas, col rizada, grelos…
  • Frutas: kiwi, fresas, frambuesas, higos, ciruelas…
  • Legumbres y semillas: judías, garbanzos, lentejas, soja, semillas de chía…
  • Frutos secos: avellanas, nueces, pistachos, anacardos…
  • Pescado: anchoas, sardinas, berberechos, salmón, gambas…
  • Productos lácteos: yogures, leche, queso… mejor si son enteros.

Para la correcta absorción del calcio, debe tomarse también una cantidad adecuada de alimentos ricos en vitamina D. Esta vitamina está presente en la mayoría de pescados, frutas y verduras y también es sintetizada por nuestro cuerpo cuando estamos en contacto con el sol.

Para un desarrollo óptimo de los huesos de los niños, además de una buena dieta, es importante el ejercicio y la fuerza. Practicar deporte, moverse y jugar, no solo hará que se diviertan, también contribuye al aprendizaje y al correcto desarrollo de su organismo.


ideas para una navidad ecológica

Vive una Navidad más ecológica

Por lo general, la Navidad es una época de excesos, ya sean de comida, de compras o de residuos. Para que podáis disfrutar de una Navidad más sostenible con el medio ambiente te dejamos unos consejos para tus cenas, decoraciones y regalos navideños.

Decoraciones hechas a mano

Hay un montón de ideas sobre decoraciones navideñas muy divertidas y bonitas con materiales reciclables como rollos de papel higiénico, cápsulas de café, bombillas que ya no funcionen, botellas de plástico o vidrio, corchos de vino, cajas de cartón… las opciones son infinitas, ¡usad la imaginación!

Decoraciones con materiales naturales

Id a dar una vuelta por el parque o la montaña y aprovechad para recoger materiales naturales como piñas, ramas secas, flores, plantas, hojas, palos… Os servirán para centros de mesa, decoraciones para el árbol y mucho más.

Regala juguetes sostenibles y educativos

Intenta que los regalos que hagas o que pidan los niños a Papá Noel y los Reyes Magos sean de materiales sostenibles y duraderos para que vayan creciendo con ellos y no se queden obsoletos cuando crezcan. Una buena opción son los juguetes evolutivos de madera como cocinitas, talleres de construcción, piezas de lego, etc. Los libros pop-up también son una genial idea, ya que de pequeños se divertirán con las ilustraciones y a medida que vayan creciendo aprenderán a leer.

Regalos que generen buenos y sostenibles hábitos

Bicicletas, patinetes, patines, pelotas, raquetas… dependiendo de la edad del niño hay un sinfín de alternativas. Con regalos como estos no solo se divertirán, sino que fomentarán que hagan ejercicio, tengan un estilo de vida menos sedentario y disfruten del aire libre en familia.

Envoltorios más sostenibles

Evita al máximo el desperdicio y el uso de plástico reutilizando materiales que tengas por casa: papel de periódico, cuerdas, lazos de papel, revistas, mapas antiguos, telas, cajas de cartón… unas semanas antes de Navidad ve guardando todos estos materiales, ¡pueden ser muy útiles!

Es momento de valores

La Navidad es una época muy familiar y un buen momento para que tus hijos sean conscientes de la suerte que tienen de poder estar en familia y disfrutar de tantos regalos. Háblales de la importancia de ser solidarios, de las desigualdades que muchos niños sufren, etc. Podéis, por ejemplo, hacer una limpieza de juguetes y ropa que ya no necesiten y donarla a los más necesitados.

Planea el menú de tus cenas navideñas

Además de ser realistas con las cantidades de comida que necesitaréis según los invitados que seáis, consumid productos de temporada y locales como alcachofas, calabaza, manzanas, mandarinas, castañas, las últimas setas del otoño… Hay muchas opciones que, además de sabrosas, resultarán más saludables. Planear el menú evitará desperdicios y tirar comida a la basura; además, si optas por productos frescos de comercio local y comidas sanas, evitarás los temidos “kilos de más”.

Estos son algunos de los consejos que puedes seguir para tener una Navidad mágica, más ecológica y sostenible con el planeta. Pero el límite está en vuestra imaginación, cualquier cosa puede ser valiosa si la miráis con creatividad.


Lactancia materna y ecología

Lactancia materna y ecología

La lactancia materna, como sabemos, es el proceso por el cual la madre alimenta a su bebé recién nacido a través de sus senos, los cuales segregan leche inmediatamente después del parto que debería ser el principal alimento del bebé hasta al menos los dos años. Y la ecología, la parte de la biología que estudia las relaciones de los seres vivos entre sí y con el medio en el que viven. Pero ¿qué relación tienen ambos términos?

No cabe duda alguna de todos los beneficios que la lactancia materna tiene para la salud de la madre y del niño, aunque desde hace ya algunos años cada vez hay más estudios e investigaciones sobre otros posibles beneficios de la lactancia materna. Algunos de ellos, de hecho, demuestran ya el estrecho vínculo que existe entre la leche materna y fenómenos como el cambio climático.

Uno de ellos la huella ecológica, la medida del impacto de las actividades humanas sobre la naturaleza. De hecho, ya han sido varios estudios que las han comparado basándose en factores como las fuentes de energía, las emisiones de carbono, los desechos o la huella hídrica. Una de las investigaciones más recientes en este sentido fue la llevada a cabo por unos expertos doctores del Imperial College London (ICL). Fueron los propios científicos de ICL quienes escribieron un artículo para el BMJ en el que se revelaba que “dar el pecho durante seis meses suponía un ahorro de entre 95 y 154 kg de emisiones de CO2 por bebé en comparación con la leche de fórmula”.

También señalaron que la industria alimentaria, particularmente la producción de carne y lácteos, contribuye con alrededor del 30% de los gases de efecto invernadero globales. “La mayoría de las fórmulas se basan en leche de vaca en polvo y el metano del ganado es un potente y significativo gas de efecto invernadero, al tiempo que la leche de vaca tiene una huella hídrica de hasta 4.700 litros por kilogramo de polvo”.

Otro dato también muy interesante fue el descubrir en otro apartado de este mismo estudio “que la cantidad de agua caliente necesaria para calentar los biberones de la leche de fórmula implicaba un gasto anual de energía equivalente al de cargar 200 millones de teléfonos móviles”. Además, solo en el Reino Unido, “los ahorros de emisiones de carbono obtenidos al ayudar a las madres a amamantar equivaldrían a sacar de la carretera entre 50.000 y 77.500 coches cada año”.

Por todos estos motivos son miles y miles los expertos que exigen medidas urgentes por parte del gobierno para apoyar la lactancia materna como parte de un compromiso global para reducir la huella de carbono en todas las esferas de la vida. Sin duda, las ventajas de la leche materna son incuestionables y dar el pecho, por tanto, no solo lo más saludable para el bebé sino también para el medio ambiente.

Recuerda: “Amamantar es lo más natural y ecológico porque no contamina, no genera residuos y es gratis”.


Gráfico sobre la protección de la naturaleza

18 de octubre, Día Mundial de Protección de la Naturaleza

El 18 de octubre se celebra, desde hace casi 50 años, el Día Mundial de Protección de la Naturaleza, que persigue un mundo más sustentable logrando que los países obtengan su desarrollo sin afectar la naturaleza, sino más bien aprovechando sus recursos a la vez que la protegemos.

¿Por qué se celebra el 18 de octubre?

El 18 de octubre de 1872 el ex presidente de Argentina pronunció en Madrid un discurso en el que dijo:

"Ha llegado la hora en que todos los pueblos y gobiernos del mundo cobren conciencia de la marcha suicida que la humanidad ha emprendido a través de la contaminación del medio ambiente y la biosfera, la dilapidación de los recursos naturales, el crecimiento sin freno de la población y la sobreestimación de la tecnología. Es necesario revertir de inmediato la dirección de esa marcha, a través de una acción mancomunada internacional".

Este discurso llegó a oídos de de Kurt Waldheim, entonces secretario de la ONU, quien las pronunció en la Asamblea General de la ONU, logrando que se instaurase ese 18 de octubre como Día Mundial de Protección de la Naturaleza.

¿Cuál es el objetivo de este Día Mundial?

Unos de los objetivos principales de la ONU, y de muchos gobiernos, es conseguir, por medio de la Agenda 2030, lograr que los países aprovechen los recursos renovables que la naturaleza nos ofrece sin acabar con ellos. Este objetivo mayor se concreta en una serie de puntos:

- Utilizar fuentes energéticas renovables y dejar de usar otras como el petróleo.

- Reciclar y reutilizar todos los materiales de desecho que se puedan volver a usar.

- Reducir los automóviles más antiguos y conseguir que se vayan sustituyendo por otros que usen biocombustibles o energía eléctrica solar.

- Construir urbanismos de techos verdes.

- Generar composta orgánica en nuestros hogares para reducir la basura.

- Reducir el consumo de plásticos.

- Reducir nuestra huella de carbono.

La protección de la Naturaleza, de los ecosistemas y de la biodiversidad que habita en ellos es responsabilidad de todos los seres humanos, tanto de las instituciones, que deben implementar nuevas políticas y leyes ambientales, como de todos nosotros.

¿Qué hacer para celebrar el Día Mundial de Protección de la Naturaleza?

Para celebrar este día lo primero que puedes hacer es explicar a tus hijos qué se celebra y por qué. Asimismo, puedes concienciarle sobre todo lo que podemos hacer nosotros en casa para proteger la naturaleza, como reciclar, reducir y reutilizar, cuidar las plantas, no derrochar el agua o la electricidad, no dañar los árboles ni los animales, no contaminar ni tirar basura, etc.

También puedes acudir a alguna actividad planificada en este día por las ONG, plantar árboles, asistir a un taller de manualidades o ayudar a limpiar algún parque o playa.


Mamá haciendo foto a su hijo

¿Cómo sacar fotos a un bebé?

Llega la época en la que queremos inmortalizar a nuestros pequeños y tener un recuerdo para siempre o regalar su foto a algún familiar. El niño no va a posar para ti, por ello, sacar fotos a un bebé no es tarea fácil. Si estás pensando en fotografiar a tu hijo, puedes seguir los siguientes consejos.

- Ambiente. Para conseguir unas buenas fotos del bebé y no acabar únicamente con sus lloros retratados, necesitas crear un ambiente adecuado. Lo principal es intentar que tu hijo se sienta cómodo y que apenas note que esa actividad se sale de su rutina. Nunca digas que vas a fotografiarle, es bueno hablar con tono suave. La clave es conseguir que se divierta, puedes proporcionarle juguetes durante la sesión fotográfica.

-Escenario. Si el lugar donde le harás las fotos es tu casa, procura encontrar una zona iluminada. La cama es el lugar ideal porque el bebé estará lo más cómodo posible, no te cortes en colocar sábanas y cojines. Otra opción puede ser en el suelo.

Los portales, cobertizos o los parques con grandes árboles son escenarios interesantes para escenificar a tu bebé. Evita fotografiar en horas con mucho calor como por ejemplo el medio día.

- Luz. Es bueno encontrar una luz suave durante toda la sesión. Si no estás trabajando en estudio, lo mejor es usar luz natural. Evita el flash, algunos pediatras creen que el uso directo del flash contra el bebé puede ser perjudicial y acabar asustándole.

- La cámara a cuestas. A veces, cuanto menos te lo propones, es cuando mejor salen las cosas. Intenta llevar siempre la cámara contigo porque puedes encontrar un buen retrato de tus hijos un día cualquiera en el que vayáis a pasear. Permite que tus hijos expreses sus emociones y se diviertan mientras tu disparas el objetivo. Captar al bebé durante su rutina cotidiana proporcionará fotos mucho más naturales.

Algunos trucos:

- Si quieres que sonrían nunca se lo pidas, hazles tú reír. Evita que él escuche de tu boca “una sonrisa para la cámara” porque lo único que conseguirás es una pose bastante artificial y que tu hijo se ponga nervioso.

- Opción niños. Si tu cámara posee esa opción, elígela para que la foto no se vea perjudicada por sus movimientos.

- Utiliza el modo multidisparo. De esta forma, cuantas más fotos hagas mayor será la probabilidad de que alguna salga bien.

- Gracias a la tecnología que tenemos hoy en día, siempre puede ser bueno que edites las fotos colocando cualquier juguete o incuso algún rotulado.

Lo más importante para que la sesión fotográfica sea un éxito es tener paciencia y saber detectar el momento adecuado.


Desarrollo del lenguaje en los bebés

¿Cuándo un bebé comienza a entender lo que le dices?

La comunicación es una de las conexiones más fuertes y deseadas que existe entre padres e hijos, sobre todo entre la madre y el bebé. Desde que el bebé está formándose en el interior de la madre, ya puede escuchar lo que dices.

Siempre se ha dicho que es bueno hablar a la tripa cuando el bebé está dentro. No es una simple costumbre, sino que todos los estudios demuestran que este acto fomenta las conexiones neuronales y su posterior desarrollo. Aunque es imposible que entiendan lo que decimos, desde ese momento el feto puede oír y reconocer el ritmo y las voces de sus padres.

A partir de su nacimiento, según la edad que tengan, van desarrollando y aprendiendo la forma de comunicación y de entendimiento.

En su primer mes de vida, ya es capaz de distinguir el tipo de emoción que se le trasmite, rabia, alegría, tristeza, nerviosismo... Por eso, piensa bien cómo quieres dirigirte a él. En menos de un mes ya captan muy bien el tono, la sonrisa o las palabras.

De dos a tres meses el bebé es capaz de entender una sonrisa e incluso te sonreirá. También empieza a imitar sonidos y balbuceos. En estos meses intenta comunicarse contigo a su manera. A partir de los tres meses empieza a reconocer su “yo”, es decir, sabe cuándo se dirigen a él por su nombre. Reconoce su nombre. También distingue a sus allegados entre los desconocidos.

Antes de cumplir el año de vida diferencia entre “no” y “sí” y entiende órdenes sencillas como el acto de que le mandes comer, beber, etc. Llegará uno de los momentos más esperados por los padres: pronunciará las primeras palabras que generalmente serán “papa” o “mamá”. Normalmente acostumbran a decir antes “papá” porque tiene una fonética más fácil para ellos. Hasta los 18 meses no realizará frases sencillas.

Cuando llega a los dos años y en adelante mejora mucho su comprensión y su comunicación, aunque quizá aún tenga problemas de pronunciación. A partir de los seis años, cuando ya empiezan a ir a la escuela, sin contar el periodo de infantil, su empatía y sus relaciones sociales aumentan al estar en contacto con muchos otros niños. También cumplirán mejor las normas y las reglas que se les ordenan.

Debes saber que estos avances no son exactos para todos, sino que cada niño desarrollará sus capacidades cuando pueda o quiera, unos antes y otros más tarde, pero no debes preocuparte.

Solo debes preocuparte en casos muy extremos, cuando, por ejemplo, con 15 meses de vida tu bebé no sonríe, no se fija o no reacciona. En estos casos, deberás llevarle al pediatra para que le haga una revisión y averigüe si pasa algo.


Los nutrientes de la leche materna dependen del sexo del bebé

¿Sabías que los nutrientes de la leche materna dependen del sexo del bebé?

 Así es, por sorprendente que parezca, los nutrientes de la leche materna varían según se esté alimentando a un niño o a una niña para poder satisfacer sus necesidades concretas de crecimiento.

Estas conclusiones se han obtenido con una serie de estudios realizadas tanto en leche materna humana como de monos que han demostrado que los niveles de grasa, proteínas, minerales, vitaminas, azúcares y hormonas varían no solo de unas etapas a otras, sino también según el sexo del bebé. Esto se debe a que la composición de la leche materna influye no solo en el desarrollo y crecimiento físico del niño, sino también en el intelectual, afectando a su comportamiento y temperamento.

Para llegar a estas conclusiones se han realizado una serie de estudios como uno que mostraba que la leche materna de monos Rhesus cuenta con un 35% más de grasa y proteína para los bebés varones, y menos grasa, pero más calcio, para las hembras.

Otro estudio analizó los niveles de la hormona del estrés cortisol en la leche materna y cómo afectó al comportamiento de los bebés, ya que unas grandes de cortisol hace que los bebés estén más irritables. Pues bien, los resultados demostraron que las monas hembra se pusieron más nerviosas cuando el cortisol estaba alto al principio de la lactancia, mientras que los machos se comportaron más nerviosamente cuando el cortisol aumentaba con el tiempo.

En resumen, las madres producen leche materna de manera diferente para los bebés masculinos y femeninos. Esto podría hacer necesario crear también leche de fórmula diferente según el sexo del bebé, aunque para ello habría que hacer muchos más estudios para saber qué componentes varían y cómo replicar esas variaciones.

¿Afectan estas diferencias al desarrollo?

Todos estos estudios han servido para confirmar que la leche materna difiere según el sexo del bebé, y eso parece tener una especial importancia a la hora de proteger la salud y el desarrollo de los bebés de ambos sexos. Por eso, es importante conocer la composición específica de la leche materna para cada sexo para poder optimizar el desarrollo de los niños, especialmente de aquellos que son alimentados solo con leche de fórmula.

Para ello, se están llevando a cabo nuevos estudios que permitan conocer las diferencias específicas de sexo en la composición de la leche materna a lo largo de toda la lactancia para crear estrategias nutricionales específicas de sexo para bebés varones y mujeres.

Estas investigaciones permitirán optimizar y mejorar el desarrollo de niños y niñas a todos los niveles.

Fuentes:

Hinde K., Foster A.B., Landis L.M., Rendina D., Oftedal O.T., Power M.L. Daughter dearest: Sex-biased calcium in mother’s milk among rhesus macaques. Am. J. Phys. Anthropol. 2013;151:144–150. doi: 10.1002/ajpa.22229.


Es malo limpiar el chupete del bebé con saliva

¿Es malo limpiar el chupete del bebé con saliva?

Seguro que más de una vez te ha pasado que se ha caído el chupete de tu hijo al suelo y no tenías agua a mano para limpiarlo, así que has pensado en limpiarlo con tu saliva… ¿Es eso bueno o totalmente antihigiénico?

El chupete es, sin duda, el gran compañero para muchos bebés durante sus primeros 18 o 24 meses de vida. Durante estos meses, los bebés usan todos los días el chupete durante mucho rato para dormirse, calmarse, consolarse cuando algo les pasa… s un objeto de apego fundamental que, incluso, cuesta quitar a muchos niños cuando llega el momento ya que sienten gran dependencia de él.

Por eso, es normal ir con el chupete a todas partes y es inevitable que, en muchas ocasiones, se caiga al suelo. Cuando esto ocurre, sin duda lo más higiénico y adecuado es lavarlo con agua corriente y, si se hubiera manchado mucho o hubiera caído a la arena, incluso puede esterilizarse o lavar con un jabón esterilizador especial para chupetes. Pero ¿qué hacer si no tenemos agua a mano? ¿Podemos limpiarlo con nuestra saliva?

Para muchos padres esto puede parecer antihigiénico y nada aconsejable, pero, según un estudio sueco, no es tan malo como parece. Incluso puede ser bueno para el niño. Así, según la investigación, realizada en la Universidad de Göteborg en Suecia, limpiar el chupete con saliva transmite bacterias buenas de la boca de los padres a los hijos que pueden fortalecer el sistema inmunitario de los pequeños.

El estudio se apoyo en que mantener al bebé en una burbuja de higiene, esterilización y limpieza extrema no es bueno para su sistema inmunitario, ya que no recibe los estímulos necesarios para enfrentarse a posibles antígenos inofensivos que llegarán a él al empezar a gatear o caminar. Si es así, cuando el bebé se encuentre con estos antígenos su sistema inmunitario reaccionará con mayor virulencia de la necesaria, haciendo que el niño desarrolle alergia, asma y otros trastornos dermatológicos.

Por eso, limpiar el chupete con la saliva de los padres puede hacer que su sistema inmunitario se acostumbre a ciertos microbios orales, disminuyendo la probabilidad de que el sistema inmunitario del pequeño desarrolle alergia, asma u otros problemas más adelante. Al menos eso confirma el estudio, ya que los niños cuyos padres limpiaron su chupete con su saliva tenían menos probabilidades de tener asma y sensibilización a los dieciocho meses de edad que los que no habían hecho lo mismo. También los protegía frente al eccema hasta los 36 meses.

Otro estudio, presentado en la reunión científica anual del Colegio Americano de Alergias, Asma e Inmunología en Seattle (Washington), afirma también limpiar el chupete de los bebés con saliva puede mejorar la salud de los niños durante el primer año de vida, estimulando el sistema inmunológico y protegiéndolos contra enfermedades alérgicas más adelante. Sus datos confirman que esta acción reduce el riesgo de tener asma antes de cumplir un año y medio en un 88%, y el riesgo de tener un eccema o una reacción alérgica un 63%. Y aunque el efecto protector mengua a medida que los niños crecen, el riesgo, por ejemplo, de eccema sigue siendo un 49% más bajo.

No obstante, también hay expertos que afirman que esta práctica puede aumentar la incidencia de caries, y también la transmisión de otras bacterias. Por lo tanto, limpia el chupete de manera habitual con agua, pero, si no hay más remedio, la saliva no tiene por qué ser mala para la salud de tu bebé. Al contrario.