Cuánto debe medir el perímetro craneal del recién nacido

¿Cuánto debe medir el perímetro craneal del recién nacido?

Cuando un bebé nace es importante tener en cuenta tres parámetros: peso, talla y perímetro cefálico (PC). Estas mediciones son una cuestión rutinaria que permiten al pediatra evaluar el correcto nacimiento y posterior desarrollo de un recién nacido.

 

El perímetro craneal o cefálico es la medida del contorno de la cabeza en su parte más ancha, por encima de las orejas y las cejas. Se mide con una cinta métrica y su crecimiento se evalúa hasta los 24 meses para comprobar el buen desarrollo del bebé.

 

Cuando los recién nacidos nacen, los huesos de su cabeza no están formados del todo porque necesitan mucha movilidad para poder adaptarse al canal vaginal de la madre. Entre los huesos craneales del pequeño hay espacios blanditos (las fontanelas) que se deben ir soldando según pasan los meses. Controlando el perímetro de la cabeza del niño, el pediatra comprobará si esos huecos blanditos se han soldado en el momento adecuado. Que se cierren antes o después de lo debido puede provocar un crecimiento deficiente o excesivo de la cabeza del niño.

 

Si la cabeza es demasiado grande, podemos estar ante una macrocefalia que puede ser benigna y simplemente ser una tendencia hereditaria, pero también puede indicar tumores, meningitis o hidrocefalia (existencia de líquido cefalorraquídeo). Por el contrario, hablamos de microcefalia si el tamaño craneal del bebé está por debajo de los parámetros normales y puede indicar un mal desarrollo en el cerebro del bebé, una enfermedad congénita, desnutrición…

 

¿Cuánto debe medir el perímetro craneal del recién nacido?

 

Durante los primeros meses, el desarrollo craneal va creciendo muy rápido hasta poco a poco ir ralentizándose. Hasta los 3 meses, crecerá unos dos centímetros por mes; entre los 3 y los 6 meses, se recudirá a un centímetro; entre los 6 y los 12 meses tan solo se desarrolla media centímetro al mes; y a partir de los 12 meses irá creciendo unos 2,5 centímetros al año hasta llegar a las medidas estándares de la edad adulta: entre los 55 y 58 centímetros.

 

Los parámetros medios son:

 

§  Recién nacido: entre 33 y 36 centímetros

 

§  Con tres meses: entre 40 y 42 centímetros

 

§  Con seis meses: 43 y 45 centímetros

 

§  Con 12 meses: entre 46 y 48 centímetros

 

§  A los dos años: entre 47 y 50 centímetros

 

El volumen del cerebro llega a multiplicar su peso por cuatro durante los dos o tres primeros años de vida y deja de crecer entre los 19 y 21 años, aproximadamente.


Por qué bizquean los bebés

¿Por qué bizquean los bebés?

La inmadurez de los músculos oculares hace que los recién nacidos bizqueen de vez en cuando pero es algo perfectamente normal durante los primeros 5 o 6 meses de vida de los pequeños.

 

Los bebés recién nacidos, y hasta aproximadamente los 5 o 6 meses, aún no saben enfocar la vista y les cuesta girar ambos ojos en la misma dirección, es por esto que da la impresión de que bizquean.

 

No hay porqué preocuparse si vemos que al pequeño se le tuerce uno o los dos ojos, es perfectamente normal durante sus primeros meses de vida y, de hecho, menos del 2{260a68d6607c214b0f3fbb19f4ea1e8fb5838bc4d58938c6ee796eff25c3adb9} de los niños continúa con el estrabismo en la edad adulta. Además, suele padecerlo los que no realizaron en la infancia un tratamiento efectivo.

 

Si pasados los 6 meses el bebé sigue bizqueando de manera continuada se deberá acudir al pediatra. Corregir estas pequeñas desviaciones tiene una efectiva solución si se trata a tiempo, pero si se deja pasar puede acarrearle problemas de visión más graves. El tratamiento suele consistir en poner gafas durante un tiempo que varía mucho entre unos niños y otros. La última opción es la cirugía para recolocar los músculos oculares pero solo se hace en casos de estrabismo muy acusado y pasados los 2 años de edad, aun así la tasa de éxito es altísima.

 

También es habitual que los niños bizqueen de vez en cuando hasta aproximadamente los 3 años pero suele ser en circunstancias específicas: si están muy cansados o cuando mira hacia los lados, por ejemplo. Si solo pasa de manera muy ocasional no hay motivo de alarma pero si observamos que es algo frecuente, que lo hace de manera repentina, que no mueve los ojos o que parece no ver habrá que acudir de manera inmediata al oftalmólogo infantil.


Cómo evitar el Síndrome de Muerte Súbita de Lactantes SMLS

¿Cómo evitar el Síndrome de Muerte Súbita de Lactantes (SMLS)?

El Síndrome de la Muerte Súbita del Lactante (SMSL) es la muerte repentina e inesperada de un lactante aparentemente sano y en la cual la autopsia no demuestra ninguna causa. El fallecimiento siempre se produce mientras el bebé duerme, por eso conviene tomar ciertas medidas de precaución.

 

Medidas de prevención

 

· Una de las cosas más importantes que puedes hacer para reducir el riesgo de Muerte de Súbita es poner al bebé a dormir boca arriba, nunca boca abajo.

 

· Acostar al bebé sobre su costado no ofrece tanta protección contra el SMSL como acostarlo sobre su espalda, pero es preferible a acostarlo boca abajo. Existen unos protectores con forma de rollo que pueden utilizarse para evitar que el bebé ruede cuando esté dormido y quede boca abajo.

 

· Cuando esté despierto, el bebé puede acostarse sobre su estómago para jugar y practicar algunos movimientos, como sostener su cabeza solo. Esto es beneficioso para su desarrollo.

 

. Fumar durante el embarazo aumenta las posibilidades de que el bebé padezca muerte súbita, así que evita el tabaco durante la gestación.

 

. No permitas que las sábanas o mantas tapen su cabeza mientras duerme.

 

. El colchón de la cuna debe ser firme, no blando.

 

. No le pongas almohadas o cojines ya que puede asfixiarse.

 

. Dar el pecho, aunque no se sabe por qué, protege contra el SMSL.