Es muy importante que el agua de la bañera no esté ni muy fría ni muy caliente para que la hora del baño sea agradable y relajante para el pequeño.

 

La hora del baño es muy importante para los bebés ya que no solo contribuye a su higiene y cuidado, sino también a calmarles y relajarles, preparándoles para dormir. Por eso, es importante que sea un momento agradable y divertido.

 

Antes de empezar debéis tener todo bien preparado, entre otras cosas, el agua. No debéis poner ni mucha ni poco agua en la bañera y es muy importante que esté a una temperatura adecuada para que el pequeño no pase ni frío ni calor.

 

La temperatura ideal oscila entre los 36 y los 38 ºC. Para comprobar que sea la adecuada podéis usar un termómetro de agua, la mayoría además señalan el punto perfecto de temperatura. También podéis usar el codo pero esto es más arriesgado ya que lo que puedes considerar una temperatura buena para ti, quizá sea frío para el pequeño.

 

Además, es importante que el baño o la habitación en la que le bañes estén entre 22 y 25 ºC. Si es invierno y hace frío, pon una estufa o un ventilador de aire caliente para que el bebé no coja frío al salir mojado del agua. Además, si es un poco mayor y se está a gusto, le puedes dejar un rato chapoteando y jugando.